acupuntura-orgon.com.ar
medicina energética

 

Inicio

English 

Deutsch

Presentación 

Esta medicina 

Revi al natural

Investigaciones

Historias 

Programa Azul 

Viaje 

Desintoxicación

Diccionario 

Cerebros  

Para qué sirve

Sociedad

Mapa

Concierto

Funciones

Estadística

Mediciones

Revitalización

Glosario

Enlaces

Plantas

Articulos

Chicos

Acu-Orgón

Gripe porcina

Viagra, Hierbas Chinas

Experimento de Alcoy

Limpieza Hepato-Biliar

Programa de Desintoxicación

La gripe

El Invierno

Los Hidrolizados

Los acumuladores de energía orgón

El Dor-Buster

La Primavera

Cielito Lindo I

Acupuntura estética

La revolución Reich

Talleres

La medicina catastrófica

Los bebés orgónicos

Orgón y Dor 

La Clonación de Idiotas

Revitalización y Envejecimiento

Talleres 2015 

 







 

 



Investigaciones / Mapa energético humano (3)

Comparación entre ambos sexos     

Para aproximarnos al tema veamos lo que ocurre con el promedio general de energía en ambos sexos:

Sexo

Promedio

Porcentaje

Femenino

82

43.6%

Masculino

106

56.4%

   

A pesar de lo pequeño de la muestra (18 personas de sexo femenino, 12 de sexo masculino) es sumamente interesante advertir que el promedio de energía es claramente superior en los hombres (106) comparado con el de las mujeres (82). No es el primer estudio que lo revela pero los anteriores incluían sólo 24 o 31 puntos explorados, de manera que los resultados de esta investigación poseen mayor peso al encontrarse la misma diferencia en un mapeo extendido a la generalidad del organismo. 

Pero no modifican el misterio de la diferencia, ya que no se trata de una cuestión ligada a la masa corporal de las personas: los niños tienen promedios más altos que los adultos y los obesos no tienen mayor cantidad de energía que los delgados. Es difícil encontrar motivos para esta característica energética ligada al sexo, al menos con los medios empleados en este trabajo o similares para investigar la energía. 

Desde la acupuntura podría pensarse que la característica Yang atribuida a lo masculino (mayor presencia o manifestación exterior) explicaría cierta "localización en la superficie", opuesta a la receptividad Yin de lo femenino, que tendería a concentrar la energía en lo interior o profundo. 

Hay, además, muchos siglos de machismo autoritario -al menos en lo exterior- como para explicar este hallazgo: las predominantes civilizaciones devenidas del patriarcado pueden haber influido profundamente en las características de la funcionalidad humana, condicionando la existencia de patrones caracterizados por un exceso energético relativo al sexo orientado a predominar en la tarea de construir y dirigir "el mundo externo", el de las instituciones y el poder. Sin embargo, la mujer también ejerce roles autoritarios complementarios, sólo que al interior del núcleo familiar.

Ahora vamos a estudiar cómo se distribuye la energía en ambos sexos de acuerdo a patrones zonales con el objeto de investigar si existen diferencias significativas en este importante aspecto del mapa energético:

  Distribución de la energía por zonas en 18 personas correspondientes al sexo femenino

Zona

Promedio

Porcentaje

Cabeza

123

19.7%

Cuello

99

15.9%

Tórax

85

13.6%

Abdomen

97

15.5%

Espalda

79

12.7%

M. Superior

72

11.5%

M. Inferior

69

11.1%

 

Distribución de la energía por zonas en 12 personas de sexo masculino

Zona

Promedio

Porcentaje

Cabeza

150

18.7%

Cuello

131

16.3%

Tórax

111

13.8%

Abdomen

118

14.7%

Espalda

108

13.5%

M. Superior

92

11.5%

M. Inferior

92

11.5%

Está claro que comparando tablas y gráficos no se presentan diferencias significativas entre ambos sexos en cuanto a la distribución de la energía y en todo caso la mayor es de 1% correspondiente a Cabeza, levemente superior en el sexo femenino. Otra diferencia es de 0.8% correspondiente a las zonas de la espalda ( a favor de los hombres), y en abdomen la misma diferencia pero predominando en las mujeres.


Comparación por anillos          

En el sexo masculino existe una distribución algo más equilibrada de la energía. Por ejemplo: las diferencias entre los 3 primeros anillos es menos notoria que en el sexo femenino, donde el promedio disminuye significativamente en el cuello. En el anillo 5 se presenta un exceso relativo en el sexo femenino. En el anillo 7 el exceso relativo se encuentra en los hombres.

La mayor variabilidad pareciera ser una forma general de comportamiento en el sexo femenino, expresada en los ritmos (menstruación) y recogida por la tradición china del I Ching en la simbolización Yang (masculino) con trazo lleno y Yin (femenino) con trazo discontinuo.      

Veamos una comparación de los valores y porcentajes de energía que corresponden a cada anillo según el sexo:

Anillo

Mujeres

Hombres

1

136

153

2

137

158

3

102

133

4

85

112

5

103

115

6

89

107

7

82

118

Porcentaje por sexo correspondiente a cada anillo:

Anillo

Mujeres

Hombres

1

18.5%

17.1%

2

18.7%

17.6%

3

13.9%

14.8%

4

11.6%

12.5%

5

14.0%

12.8%

6

12.1%

11.9%

7

11.2%

13.2%

Comparando los valores porcentuales de la última tabla se destaca el del anillo 5 en las mujeres, situación equiparable a un bloqueo diafragmático. Mientras que en los hombres parece predominar el bloqueo cervical (anillo 3) ya que desde allí la energía desciende hasta llegar a la pelvis, lugar donde vuelve a aumentar. 

De acuerdo a la edad de la muestra

En esta investigación también hemos clasificado los grupos por edades. En la tabla siguiente se aclaran las edades correspondientes a cada grupo y la cantidad de personas exploradas en cada caso:

Grupo

Edad (años)

Cantidad

1

0-19

6

2

20-39

8

3

40-59

14

4

60 o más

2

Lo primero que puede resultar interesante es verificar los promedios de los cuatro grupos, para advertir qué ocurre con la energía a medida que pasan los años:

Grupo

Promedio

0-19

104

20-39

92

40-59

87

60 o más

83

Aparece como muy claro que el promedio disminuye de acuerdo a la edad. Es interesante saber que en otras estimaciones (estadística de 2580 mediciones) se repite el mismo perfil pero la declinación es todavía más abrupta en el último grupo, el de más edad. En este caso sólo fueron dos las personas seleccionadas y en ambos casos su vitalidad era superior al promedio de otras personas del mismo grupo etario.

Pero también nos importa averiguar cómo se distribuye la energía en estos grupos por edad, y lo haremos siguiendo los criterios ya seleccionados: por zonas y por anillos.                        

De 0 a 19 años por zonas:

Zonas

Promedio

Porcentaje

Cabeza

150

19.8%

Cuello

133

16.9%

Tórax

100

12.7%

Abdomen

118

15.8%

Espalda

104

13.2%

M. Superiores

91

11.5%

M. Inferiores

93

11.9%

   
De 20 a 39 años por zonas:

Zonas

Promedio

Porcentaje

Cabeza

130

18.9%

Cuello

107

15.5%

Tórax

94

13.6%

Abdomen

113

16.4%

Espalda

85

12.3%

M. Superiores

80

11.6%

M. Inferiores

80

11.6%

 

De 40 a 59 años por zonas:

Zona

Promedio

Porcentaje

Cabeza

135

20.2%

Cuello

108

16.1%

Tórax

95

14.2%

Abdomen

96

14.3%

Espalda

87

13%

M. Superiores

76

11.4%

M. Inferiores

72

10.9%

 

De 60 y más años por zonas: (sólo 2 personas y en buenas condiciones de salud)

Zona

Promedio

Porcentaje

Cabeza

96

15.6%

Cuello

91

14.7%

Tórax

89

14.4%

Abdomen

99

16.0%

Espalda

100

16.2%

M. Superiores

74

12.0%

M. Inferiores

68

11.0%

Un vistazo a las tablas por zona y edad permite observar que en los dos primeros grupos etarios (correspondientes a las edades de 0 a 40 años) la secuencia es parecida: hay una concentración energética alta en las zonas superiores (cabeza y cuello), una disminución marcada a nivel del tórax seguida de un ascenso llamativo en el abdomen y a continuación un franco descenso en las últimas tres zonas exploradas: espalda, miembros superiores e inferiores.

En el grupo de 40 a 59 años, en cambio, la tendencia es un descenso ininterrumpido desde la primera a la última zona. A este grupo corresponden los valores porcentuales extremos de las tablas, con la cabeza como más alto (20.2%) y los miembros inferiores como más bajos (10.9%). 

Si bien no se observan zonas que funcionen como "diques de contención energética" o regiones de franco bloqueo (como el caso del abdomen en los dos primeros), la distribución energética del grupo de 40 a 59 años hace pensar que esta etapa de la vida está signada por un proyecto de la cabeza que el resto del organismo ejecuta dócilmente, subyugada por su conductor.

La tabla de 60 y más años es muy significativa e interesante, pero tal vez poco representativo. Aquí la distribución energética impresiona como mejor distribuida, como más equilibrada que en los anteriores. El desequilibrio y la preocupación que aparecen representados en los gráficos anteriores aquí son reemplazados por una distribución energética casi en meseta para las primeras zonas, mientras que únicamente los miembros aparecen más bajos que el resto, especialmente los inferiores, ya que tal vez disminuye la necesidad de la deambulación. Esta tabla evoca la idea de serenidad, al menos comparada con las anteriores.

La elección de los rangos en años no ha sido muy apropiada, especialmente en cuanto al primero, que hubiera requerido otra subdivisión para apreciar en detalle los cambios evolutivos. Y en cuanto al último grupo abre la posibilidad de saber que es posible envejecer dignamente y que el promedio de energía sigue bajando, a pesar del mayor equilibrio en su distribución.

Ahora podemos contemplar el mismo panorama desde los anillos, también por grupos de edad, para confirmar o no algunas observaciones hechas con el análisis de las zonas.


a Mapa 4 (último)
a Mapa 2 (anterior)
a Mapa 1
a Mapa
a Inicio

 

horizontal rule


Medicina energética

Inicio / Presentación / Esta medicina / Revitalización al natural / Investigaciones / Historias / Programa Azul / Viaje / Desintoxicación / Diccionario / Cerebros / Para qué sirve / Sociedad / Mapa / Concierto / Funciones / Estadística / Mediciones / Revitalización / Glosario / Articulos / Enlaces / Morir como chanchos / Chicos / Plantas / Acupuntura-Orgón / English / Deutsch / Talleres / Viagra, Hierbas chinas / El experimento de Alcoy / Limpieza Hepato-Biliar / Programa de Desintoxicación / La Gripe / El Invierno / Los Hidrolizados / Los acumuladores de energía orgón / El Dor-Buster / La Primavera / Cielito Lindo I / Acupuntura Estética / La revolución Reich / La medicina catastrófica / Los bebés orgónicos / Orgón y Dor / La Clonación de Idiotas  / Revitalización y Envejecimiento / Talleres 2015

Dr. Carlos Inza / Salguero 1807 - 11A / CP 1425 Buenos Aires - Argentina / Tel-fax: (011) 4822-5946  
           acupuntura.orgon@gmail.com
                 acupuntura_orgon@yahoo.com.ar